La morbosidad de la realidad

Es interesante a la vez que inquietante ver como los medios de comunicación terminan inhabilitando y anulando toda la sensibilidad del ser humano.
Buscan la imagen más llamativa, la más impactante. Buscan la imagen con la que llegar a tu mente sea directa y si consiguen marcarte con ella, dan por terminado su trabajo de forma excelente. ¡Buen trabajo!

Parece que la televisión es más pudorosa últimamente y pixela parte de las imágenes escabrosas que emiten, intentando no dañar del todo la sensibilidad de los espectadores.
Por otro lado está la prensa con su correspondiente presencia en las redes sociales.

Si tú sigues a algún periódico o medio, veras que ni en su muro de facebook ni en el timeline de twitter aparece lo mismo que en el diario físico. Por lo que no publican las mismas noticias en sus periódicos que en las redes sociales.

Para llegar al máximo de lectores, lo que hacen es utilizar las plataformas sociales para publicar noticias de última hora, artículos de opinión, moda, ocio e incluso algún artículo de prensa rosa entre otras cosas. En estas publicaciones parece que vale todo…

El libro de estilos del diario El Pais nos dice que “Las fotografías con imágenes desagradables solo se publicaran cuando añadan información”. Esto lo dice todo y no dice nada. Ya que para unos lo que aporta realmente la información es el escrito que describe este momento sin ver la imagen. Y para otros sin imagen, no tienen toda la información.

No hace falta remontarse a años atrás para recordar imágenes desagradables. Hace unas semanas periódicos, redes sociales, televisión se hacían eco de una imagen que la verdad es que impacta por el escenario, la historia que lleva detrás y por el pequeño protagonista, que no merecía este papel ni este final mediático.

Mi ética y mi moral me dicen que ante todo hay que proteger al lector, al que aparece en esa foto y a los familiares de este. Los que escribimos, sabemos que la imagen que acompaña al escrito representa el 50% de lo que escribimos. Pero hay veces que quizás deberíamos enfocar esas fotos hacia otro lado.

Desde bien pequeños nos dicen que “una imagen vale más que mil palabras” a estas alturas para mí no es cierto, y seguro que para ti tampoco. Yo no me creo que exista una fotografía sobre la faz de la tierra que no pueda ser descrita con palabras, lo siento, yo no lo creo. Cierto es que para describir una buena fotografía periodística se necesitan más de 1000 palabras, pero con precisión se logra.
La pregunta que me planteo viendo todo esto es ¿debemos informar de la realidad o informar por morbo?

Lo que pretendo con este artículo es abrir de nuevo este debate.

¿Que piensas sobre este tema no resuelto?

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